Habitarnos cuando escribimos: Escritura terapéutica

El concepto de escritura terapéutica formalmente reconocido, fue introducido por primera vez por el psicólogo estadounidense Ira Progoff a mediados de los sesenta, mediante la creación del método “El diario intensivo (DIP): escribir para acceder al poder del inconsciente y evocar la capacidad creativa”, que permite contactar con los relatos o narrativas que albergan en el alma de cada uno.

Con los ejercicios del DIP se debe escribir de un modo fluido, libre y espontáneo. En un lugar tranquilo y con intimidad. Requiere perseverancia y paciencia. Se debe desarrollar una gran sinceridad con uno mismo. Tener confianza para dejarse guiar por la pluma evitando toda racionalización, premeditación y enjuiciamiento. No es un método analítico sino intuitivo.

Un estudio realizado en la Southern Methodist University descubrió que practicar la escritura terapéutica  permitia afrontar los problemas de una forma creativa , ya que las personas que habían sido despedidas del trabajo y que escribían sobre sus sentimientos, se recuperaban más rápido que el resto. Además, más de un cuarto de las personas que habían practicado la escritura expresiva habían conseguido un nuevo empleo, a pesar de que habían acudido al mismo número de entrevistas que los demás.

 La clave del escribir, radica en que nos permite dar un sentido a lo que estamos viviendo, integrar el evento traumático o doloroso  en nuestras experiencias de vida. Cuando escribimos, no solo logramos asimilar la experiencia,  sino que también logramos adoptar una perspectiva más objetiva y racional. Por tanto, escribir expresando nuestras emociones nos ayuda a desarrollar una actitud más resiliente .

¿Cómo podemos escribir para  descubrir lo que está en lo profundo de nuestro inconsciente?

  • Mantén la mano en movimiento (si te detienes invitas a la censura) piensa menos, siente más.
  • Pierde el control, no importa si lo que escribes es correcto o no.
  • Sé concreto; describe con detalle cada una de tus emociones.
  • Sigue el primer impulso, no lo pienses, deja fluir aquellas palabra que te habitan.
  • Olvídate durante el ejercicio de la puntuación y la gramática.
  •  No te preocupes si escribes  algo de mala calidad lo importante es como te alivianas al plasmar en palabras eso que te cuesta expresar
  • Ve a lo profundo.

Escribe, escribe aún cuando el tema sea difícil. Sigue, continúa.

Pautas para la Escritura terapéutica

Intenta escribir durante 10 minutos sobre cada uno de estos temas.

Primera parte, tu historia personal

  1. Escribir sobre tu infancia.
  2. Sobre tu adolescencia.
  3. Escribir sobre cómo ocurrió el paso a la edad adulta.
  4. Primeros desafíos y dificultades encontrados en tu vida.
  5. Hitos de tu vida.
  6. Los recuerdos más importantes que guardas.
  7. Escribir/describir a las personas más influyentes en tu vida.
  8. Sobre casualidades que ocurrieron en tu vida y que dejaron huella.
  9. Escribir sobre sucesos de los que te alegras.
  10. Escribir sobre sucesos de los que te arrepientes.

Segunda parte, profundizar en el ahora

  1. Escribir sobre las relaciones personales que tienes ahora.
  2. Sobre tu propio carácter y personalidad.
  3. Sobre tu relación con tu cuerpo.
  4. Escribir acerca de tus obras, realizaciones personales.
  5. Escribir sobre tu trabajo y tu trayectoria profesional.
  6. Describe y recopila tus sueños.
  7. Escribe sobre tus vivencias espirituales, sentimientos más allá.
  8. Escribe sobre el sentido de la vida.
  9. Escribir sobre la sociedad que te rodea.
  10. Escribe sobre el Universo.

Tercera parte, proyección de futuro

  1. Escribe tus metas personales.
  2. Describe una visualización para lograr algo (descripción de cómo imaginas que podría ocurri y realizarse una meta).
  3. Escribe un texto que te sirva como relajación y meditación personal. Crea tu propio mantra personal.
  4. Escribe sobre los éxitos en tu camino espiritual o de desarrollo personal.
  5. Sobre el amor y lo que significa para ti.
  6. Escribe sobre el odio y la amargura y cómo te afecta.
  7. Sobre las dudas y el vacío de conocimientos, sobre todo aquello qué no sabes y no alcanzas a entender.
  8. Escribe sobre el agradecimiento.
  9. Sobre la muerte y la conciencia de ella.
  10. Escribe sobre qué te gustaría dejar en el mundo tras tu paso por él.

El fin de una narración siempre es el comienzo de otra historia…

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